Según se informa, Apple e Intel están explorando una alianza de fabricación que podría transformar la forma en que se producen los futuros chips de Apple. Pero, a pesar del titular, esto no significa que Apple vaya a abandonar Apple Silicon ni a volver a los Mac con procesadores Intel.
Según un nuevo informe del Wall Street Journal , Apple e Intel han llegado a un acuerdo preliminar para que Intel fabrique algunos chips diseñados por Apple. Mark Gurman, de Bloomberg, aclaró posteriormente en X que aún no existe un acuerdo de producción definitivo y que las conversaciones se encuentran en una fase inicial. En su artículo, también señaló que Apple sigue teniendo dudas sobre la tecnología de fabricación de Intel y su competitividad a largo plazo.
Las conversaciones de Apple con Intel se centran más en la fabricación que en la sustitución de Apple Silicon.
El detalle más importante es que Apple seguiría diseñando sus propios chips. Si el acuerdo se concreta, el papel de Intel consistiría en fabricar algunos de esos procesadores a través de Intel Foundry Services, en lugar de reemplazar la estrategia de Apple de fabricar sus propios chips.
Esa distinción es importante porque la transición de Apple, que dejó de usar procesadores Intel en 2020, cambió radicalmente la gama de Mac. Los chips Apple Silicon , como los procesadores de la serie M, le dieron a Apple un mayor control sobre el rendimiento, la eficiencia, la gestión térmica y las capacidades de IA. Nada en los informes actuales sugiere que Apple planee revertir esa tendencia.
En cambio, las discusiones parecen centrarse en la diversificación de la cadena de suministro. Actualmente, Apple depende en gran medida de TSMC para la fabricación de chips utilizados en iPhones, iPads, Macs y otros dispositivos. Sin embargo, la creciente demanda de IA por parte de empresas como Nvidia ha aumentado la presión sobre la capacidad de producción de semiconductores avanzados .
El informe del WSJ señala que Apple ha enfrentado constantes problemas de suministro para algunos productos, y Tim Cook reconoció anteriormente que la escasez afectaba la disponibilidad de las Mac. Colaborar con Intel podría brindarle a Apple una opción de fabricación secundaria junto con TSMC.
Las conversaciones también conllevan implicaciones geopolíticas e industriales más amplias.
Según se informa, la administración Trump desempeñó un papel activo en el fomento de alianzas entre Intel y las principales empresas tecnológicas. Intel ya ha establecido alianzas con Nvidia y proyectos vinculados a Elon Musk, mientras que el gobierno estadounidense ahora posee una participación del 10 % en la compañía tras un acuerdo de inversión multimillonario.
Para Intel, conseguir que Apple se convierta en cliente de su fundición representaría una importante validación de sus esfuerzos por recuperar credibilidad en el sector manufacturero tras años de quedarse rezagada frente a TSMC y Samsung. El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, ha dedicado el último año a reestructurar la dirección, invirtiendo fuertemente en procesos de fabricación avanzados como el 14A y reposicionando a Intel Foundry como un competidor serio.
Lo que sucederá a continuación sigue siendo incierto. Los comentarios de Gurman sugieren que Apple aún se muestra cautelosa, y es posible que las conversaciones no desemboquen en una producción a gran escala a corto plazo. Sin embargo, incluso las conversaciones exploratorias ponen de manifiesto la importancia crucial que ha adquirido la capacidad de fabricación de chips, a medida que la demanda de IA continúa transformando la industria de los semiconductores.
