La misión lunar Artemis II es especial, y también lo es el baño de los astronautas.

La misión Artemis II de la NASA ya es bastante histórica, al ser el primer viaje tripulado de la agencia alrededor de la Luna en más de medio siglo. Pero, más allá de toda esta ambición lunar, se esconde un hito mucho más práctico: los astronautas por fin tendrán un inodoro que no parece ser una molestia.

Puede que no sea la parte más glamurosa de la misión, pero sigue siendo significativa. Hace décadas, los astronautas del Apolo fueron a la Luna utilizando un sistema de gestión de residuos basado en bolsas de plástico y embudos, y la propia NASA lo calificó posteriormente de "objetable" y "de mal gusto".

Pero ya no.

Por qué esto es realmente un asunto importante

El sistema de tuberías del antiguo Apolo era engorroso, incómodo y propenso a fallas. Los miembros de la tripulación tenían que usar manualmente bolsas y tubos de plástico con borde adhesivo en microgravedad, y luego mezclar germicida a mano para evitar la acumulación de bacterias y gases. El sistema también tenía mala fama por las fugas, incluyendo momentos tristemente célebres por su desagradable efecto, como los desechos flotantes durante la misión Apolo 10.

Posteriormente, la NASA admitió que todo este sistema obtuvo una baja calificación en cuanto a la satisfacción de la tripulación. Por lo tanto, la nueva mejora en Atermis II es más que una simple mejora en la calidad de vida; es la solución que finalmente le ha brindado la NASA a un problema que ha estado presente desde los primeros viajes a la Luna.

Un inodoro que funcione es un verdadero hito.

La misión Artemis II de la NASA utiliza el nuevo Sistema Universal de Gestión de Residuos (UWMS, por sus siglas en inglés). Este sistema incluye asas para ayudar a los astronautas a mantenerse estables en microgravedad, permite la recolección simultánea de orina y heces, y funciona tanto para hombres como para mujeres. Otra característica importante es una puerta que proporciona, al menos en apariencia, privacidad dentro de la estrecha cápsula tripulada de Orion.

El diseño lleva gestándose más de una década, y Collins Aerospace fue contratada por primera vez en 2015. Una versión diferente del UWMS se probó en la ISS (Estación Espacial Internacional) en 2020, y la instalación final se completó en 2021. Artemis II transportará una versión lunar modificada dentro de Orion, donde se enfrentará a su primera prueba real en una misión lunar tripulada.

El inodoro del futuro en el espacio

Hay una razón por la que la NASA le da tanta importancia a esto: considera que la gestión de residuos es fundamental para la misión. Por lo tanto, un fallo en el sistema puede poner en riesgo toda la misión. Dado que Artemis II tiene como objetivo definir los sistemas en los que la NASA confiará para futuras misiones lunares y, eventualmente, para misiones a Marte, este es un momento crucial para el inodoro espacial avanzado.