Cada vez que alguien me da un Galaxy Z Flip y me pregunta mi opinión, la conversación termina volviendo al mismo punto: ese pliegue. Se nota al tacto al deslizar el dedo por la pantalla. Se ve cómo refleja la luz en ciertos ángulos. Para un teléfono tan caro, es un detalle que te molesta bastante. Por eso, cuando los rumores en la cadena de suministro sugieren que el Z Flip 8 finalmente tendrá la pantalla sin pliegues de Samsung —la misma tecnología que la compañía ha estado perfeccionando en el Fold—, vale la pena prestar atención, incluso si el resto de las especificaciones son relativamente conservadoras este año.
Actuando con precaución, pero suavizando los bordes.
Y «seguro» es la palabra clave. Se espera que el módulo de la cámara permanezca sin cambios. La capacidad de la batería tampoco cambiará, y la velocidad de carga de 25 W se mantiene igual, lo que, en 2025, resulta cada vez más decepcionante en comparación con lo que ofrecen otros. Si esperabas que este fuera el año en que Samsung finalmente se pusiera al día en cuanto a carga, quizás debas moderar tus expectativas.
Samsung parece estar centrándose en el perfeccionamiento. Según se informa, el Z Flip 8 contará con una bisagra rediseñada que reduce su grosor plegado en aproximadamente 0,5 mm. En teoría, esto puede parecer insignificante, pero en el uso diario, sobre todo al guardarlo y sacarlo del bolsillo varias veces al día, la diferencia se nota. También se dice que el peso se reducirá de 188 g a unos 180 g. Individualmente, estos cambios no son revolucionarios, pero en conjunto, junto con las mejoras en el pliegue, apuntan a un dispositivo que se siente más refinado en aspectos que realmente importan a largo plazo.
También se observa un ligero aumento en el ancho. Esto sugiere que Samsung intenta que el Flip se asemeje más a un smartphone convencional en el uso diario, sin llegar a un formato completamente más ancho. Al parecer, ese espacio aún se reserva para otra función.
Samsung sabe que no puede subir demasiado el precio.
Se prevé que los precios suban, aunque, según se informa, solo ligeramente. Samsung parece ser consciente de que el mercado de los teléfonos plegables caros es elástico en la dirección equivocada en este momento, y un fuerte aumento daría argumentos a todos los que ya se preguntan si el formato Flip justifica el precio elevado.
La opinión sincera sobre el Z Flip 8 es la siguiente: no es una reinvención. Pero el problema del pliegue ha sido un inconveniente real, y solucionarlo es más importante que cualquier mejora en la cámara o actualización del chipset para la mayoría de los usuarios habituales de este teléfono. A veces, la mejora más importante es aquella que hace que dejes de notar algo.
