Parece que en el mundo de la tecnología de smartphones, el tiempo es un círculo plano. Justo cuando creíamos haber avanzado hacia un futuro dominado por completo por la IA y los trucos de software, Samsung, según se informa, está rebuscando en sus archivos para revivir una función de hardware que eliminó hace años. Según nuevos informes provenientes de la cadena de suministro de Corea del Sur, el gigante tecnológico está considerando seriamente recuperar las cámaras de apertura variable para sus futuros teléfonos insignia.
Si llevas tiempo siguiendo la línea Galaxy, quizá recuerdes esta función de los Galaxy S9 y S10. Era una brillante, aunque un poco adelantada a su tiempo, pieza de ingeniería que permitía que la lente de la cámara se abriera y cerrara físicamente, como la pupila del ojo humano, para controlar la luz. Samsung la eliminó discretamente a partir del Galaxy S20, alegando su coste y el hecho de que hacía que los teléfonos fueran demasiado gruesos.
Entonces, ¿por qué traerlo de vuelta ahora? La respuesta, como era de esperar, parece ser Apple.
Los informes sugieren que Apple planea estrenar la tecnología de apertura variable en los próximos modelos del iPhone 18 Pro . En la pujante competencia por el dominio de los smartphones, Samsung se niega a ser sorprendido. Fuentes indican que Samsung ya ha contactado con sus principales socios, como Samsung Electro-Mechanics y MCNEX, para comenzar a producir prototipos de una versión moderna del sistema. Si bien aún se encuentra en fase de pruebas, fuentes internas describen el firme compromiso de Samsung con el proyecto.
Por qué el hardware supera al software
Durante los últimos años, hemos vivido en la era de la "Fotografía Computacional". Tu teléfono toma una foto mediocre y luego un potente procesador usa IA para corregir la iluminación, reducir el ruido y desenfocar artificialmente el fondo. Funciona, pero tiene sus límites. Todos hemos visto esas fotos en Modo Retrato donde el software desenfoca accidentalmente la oreja de alguien o no logra recortar un mechón de pelo suelto.
Una apertura variable física resuelve este problema en la fuente.
Con luz diurna intensa, el objetivo puede "entrecerrar los ojos" (reducir el diafragma), lo que garantiza que todo, desde la flor en primer plano hasta la montaña del fondo, se vea nítido y definido. Con poca luz, puede abrirse completamente para absorber todos los fotones disponibles, reduciendo ese aspecto granulado que suele aparecer en las fotos nocturnas. Bokeh natural: Quizás lo más importante es que crea un desenfoque de fondo real. Consigues esa separación cremosa y profesional entre el sujeto y el fondo sin que un algoritmo tenga que adivinar dónde están los bordes.
El chico que regresa
Es curioso pensar que Samsung ya contaba con esta tecnología en 2018. En aquel entonces, parecía un truco de magia, pero los sensores eran demasiado pequeños para aprovecharla al máximo. Hoy en día, los sensores de los smartphones son enormes: casi 2,5 cm (1 pulgada). Añadir una apertura variable a un sensor tan grande daría resultados que podrían rivalizar con las cámaras compactas especializadas.
Claro, esto no significa que el Galaxy S26 (o el que se lance la semana que viene) lo tenga. El ciclo de desarrollo sugiere que estamos hablando de 2027, probablemente para el Galaxy S27 Ultra. Pero el mensaje es claro: la guerra de los megapíxeles se está calmando, y la próxima batalla será traer la mecánica fotográfica "real" de vuelta a nuestros bolsillos. Si Apple y Samsung compiten por esto, el ganador será cualquiera que ame tomar fotos que parezcan fotos, no imágenes generadas por computadora.
La publicación Samsung podría revivir las cámaras de apertura variable en futuros teléfonos Galaxy apareció primero en Digital Trends .
