Shift ofrece limpiar casas gratis, pero hay una condición importante: la empresa grabará esas tareas para crear datos de entrenamiento para futuros robots domésticos.
Esta startup con sede en Nueva York ofrece actualmente servicios de limpieza gratuitos. Un operario cualificado visita el domicilio y lleva un dispositivo con cámara mientras realiza tareas domésticas rutinarias. Las grabaciones permiten a los sistemas de inteligencia artificial comprender cómo limpian las personas sus hogares fuera de entornos controlados de laboratorio.
Tu casa desordenada es un valioso conjunto de datos para el entrenamiento de la IA.
Las empresas de IA ya han utilizado texto, imágenes y vídeos de internet para entrenar modelos de software . Pero los robots necesitan otro tipo de datos . Necesitan comprender los espacios físicos, los objetos domésticos y la compleja lógica de las tareas cotidianas.
Un robot no puede aprender a limpiar la casa solo con vídeos de laboratorio preparados. En los hogares reales hay mesas desordenadas, platos apilados de forma extraña, manchas en las esquinas y objetos colocados donde no deberían estar. Ese tipo de caos es lo que hace que las grabaciones domésticas sean útiles.
Shift no es la única empresa que busca este tipo de datos físicos de IA. En India, las startups y los proveedores de datos ya están creando negocios en torno a esta demanda , pagando a trabajadores para que graben vídeos en primera persona de tareas cotidianas y suministrando esas grabaciones a empresas de IA. Para las empresas de robótica, el trabajo humano ordinario se está convirtiendo en un valioso material de formación.
Aquí es donde empieza a sentirse un poco distópico.
La limpieza podría ser solo el comienzo. En el video de presentación, Shift afirma que eventualmente planea expandirse a otras áreas como plomería, cocina y construcción.
Durante años, el temor en torno a la IA se ha centrado principalmente en los trabajos de oficina. Escritores, programadores, diseñadores y equipos de atención al cliente ya han sentido la presión y, en algunos casos, ese temor ha comenzado a traducirse en pérdidas de empleo .
Los oficios se han mantenido al margen de esta conversación porque el trabajo físico es más difícil de automatizar. Un chatbot puede escribir un correo electrónico, pero no puede reparar una tubería con fugas ni limpiar una cocina desordenada. Empresas como Shift están intentando solucionar este problema recopilando grabaciones de personas realizando precisamente esas tareas.
La IA y la robótica aún podrían necesitar tiempo para igualar la eficiencia y precisión de un trabajador humano. Pero ver a las empresas recopilar este tipo de datos para entrenar robots avanzados se asemeja a la escena inicial de una película de ciencia ficción con un final trágico para la humanidad.
