Rockstar ha sido hackeado de nuevo, pero dice que no es gran cosa.

Rockstar Games se enfrenta a otro ataque informático . Pero esta vez, la compañía se lo toma con una calma inusual. A pesar de los titulares sobre el robo de datos y las amenazas de rescate, Rockstar insiste en que los jugadores no tienen de qué preocuparse. Y, sinceramente, la situación es un poco más compleja.

Rockstar confirma el hackeo, pero dice que "no es gran cosa".

Según informes recientes, Rockstar confirmó que una filtración de datos de terceros permitió el acceso a información interna. El grupo de hackers ShinyHunters se atribuyó la responsabilidad y, al parecer, exige un rescate, amenazando con filtrar los datos si no se paga antes del 14 de abril.

Pero la postura de Rockstar es muy clara. En un comunicado enviado a Kotaku , la compañía afirma que la filtración afectó solo a una cantidad limitada de datos no esenciales y que no tiene "ningún impacto en nuestra organización ni en nuestros jugadores".

Podemos confirmar que se accedió a una cantidad limitada de información no relevante de la empresa en relación con una filtración de datos de terceros. Este incidente no tiene ningún impacto en nuestra organización ni en nuestros jugadores.

Por lo que se sabe hasta ahora, el ataque no afectó directamente a los sistemas de Rockstar. En cambio, explotó una herramienta de análisis de terceros conectada a su infraestructura en la nube, lo que permitió a los hackers infiltrarse utilizando tokens de autenticación robados en lugar de acceder de la forma tradicional.

Aun así… No es del todo nada.

Aunque los datos de los jugadores estén a salvo, esto no es un asunto menor. Según los informes, los datos robados podrían incluir información corporativa interna, como detalles financieros, planes de marketing o contratos de colaboración. Y ahí es donde la cosa se pone interesante. Si bien Rockstar está minimizando el impacto públicamente, las filtraciones de datos internos pueden ser problemáticas, especialmente para una empresa que trabaja en un proyecto tan importante como GTA VI.

También hay cierta sensación de déjà vu. Rockstar ya sufrió una importante brecha de seguridad en 2022 que provocó filtraciones masivas de GTA VI , así que este último incidente no inspira precisamente confianza. Al fin y al cabo, puede que Rockstar tenga razón al decir que los jugadores no se ven afectados. Pero cuando los hackers tienen tus datos como rehenes con un plazo límite, decir que "no hay impacto" suena menos a tranquilidad y más a intento de minimizar los daños.