Los dispositivos portátiles no son meros riesgos para la privacidad. Las investigaciones advierten sobre su pirateo, considerándolos una amenaza similar al ransomware que afecta al cuerpo.

Tu reloj inteligente conoce tu ritmo cardíaco, tus horarios de sueño y otros datos de salud. Pero, ¿qué sucede cuando alguien más accede a toda esa información? Investigadores de CISPA tienen algunas respuestas preocupantes.

Daniel Gerhardt, investigador doctoral, publicó recientemente un artículo que explora los riesgos de privacidad y seguridad de las técnicas de interacción corporal, que incluyen dispositivos portátiles, gafas inteligentes e incluso prendas inteligentes. Sus conclusiones no son alentadoras.

¿Podrían tus dispositivos inteligentes hacerte daño?

El estudio reveló que los riesgos de privacidad y seguridad asociados a la tecnología portátil no deben tomarse a la ligera. Un dispositivo portátil se lleva cerca del cuerpo y tiene acceso a más datos que un teléfono o una computadora, por lo que el riesgo potencial va mucho más allá de la filtración de contraseñas .

El hallazgo más alarmante es el riesgo físico. Por ejemplo, una chaqueta inteligente con elementos calefactores podría ser pirateada para provocar quemaduras. Los dispositivos también podrían usarse para la extorsión. Un experto que participó en el estudio describió este escenario como «ransomware para el cuerpo», y, sinceramente, esa sola frase debería quitarte el sueño.

También existen riesgos psicológicos. Los sistemas inmersivos o manipuladores podrían utilizarse para provocar estrés o inducir experiencias no deseadas en los usuarios. Y no solo corre riesgo quien los lleva puestos. Los dispositivos pueden recopilar datos de personas ajenas a la aplicación sin su conocimiento.

¿Hay alguna solución?

Gerhardt también desarrolló ocho pautas de diseño para ayudar a investigadores, diseñadores y empresas a crear dispositivos portátiles más seguros desde cero. Entre las recomendaciones se incluyen minimizar la recopilación de datos, mejorar la transparencia para los usuarios e incorporar una mayor seguridad tanto en el hardware como en el software.

La investigación se presentó en la Conferencia ACM CHI sobre Factores Humanos en Sistemas Informáticos, uno de los encuentros más prestigiosos en la investigación de la interacción persona-ordenador.

Los dispositivos portátiles no harán más que mejorar. Parece una decisión acertada priorizar la seguridad ahora, antes de que se vuelvan realmente indispensables.