Los bots ahora representan más de la mitad del tráfico de internet y están causando todo tipo de problemas.

Si bien los humanos crearon internet, no son las personas quienes más navegan por el espacio digital. Un nuevo informe de Thales indica que los bots representaron más del 53 % del tráfico web en 2025, frente al 51 % del año anterior. Mientras tanto, la actividad humana ha disminuido un 47 %, lo que significa que el tráfico automatizado se ha convertido en la fuerza dominante en línea. Y eso no es todo.

Cómo la IA está empeorando el problema de los bots

El gran aumento de bots en internet se debe principalmente a la automatización mediante inteligencia artificial (IA). Según el informe Thales Bad Bot de 2026, el 40 % del tráfico web corresponde a actividad de bots maliciosos, y los ataques de bots con IA se multiplicaron por 12,5 en comparación con el año anterior. Estos agentes de IA están surgiendo como una tercera categoría de tráfico web, junto con los bots tradicionales, tanto "buenos" como "malos". Estos agentes pueden incluso interactuar con aplicaciones y API, extraer datos y realizar tareas que, a simple vista, pueden parecer legítimas.

En otras palabras, el problema ya no radica solo en detectar si algo está automatizado. Los equipos de seguridad ahora deben averiguar qué intenta hacer esa automatización. Thales afirma que el 27 % de los ataques de bots ahora se dirigen a las API, omitiendo la interfaz de usuario e interactuando directamente con los sistemas de backend a velocidad de máquina. El sector de servicios financieros se vio particularmente afectado, representando el 24 % de todos los ataques de bots y el 46 % de los incidentes de robo de cuentas.

La web se está volviendo cada vez más impulsada por las máquinas.

No todos los bots son malos; muchos se utilizan como rastreadores de búsqueda , herramientas de monitorización, servicios de accesibilidad y agentes de IA legítimos. El problema es que la automatización se ha generalizado tanto que los antiguos modelos de seguridad están empezando a tener problemas.

Esto también hace que la clásica «teoría de la muerte de internet» parezca un poco menos ridícula que antes. Para quienes no la conozcan, la teoría básicamente sostiene que gran parte de la web ya no se basa en la actividad humana real, sino en bots, algoritmos, contenido sintético y bucles de interacción automatizados. Siempre ha sido más un mito de internet que una realidad comprobada, pero las últimas cifras de Thales le dan a la idea un nuevo e inquietante matiz.

Para que quede claro, esto no significa que internet sea falso ni que los humanos hayan desaparecido. Pero cuando los bots representan más de la mitad del tráfico web, y los bots maliciosos constituyen una gran parte de esa actividad, resulta más difícil ignorar hasta qué punto la web moderna está dominada por las máquinas.