El MacBook Neo de Apple causó sensación en la industria . Es el nuevo MacBook económico , diseñado para ser silencioso, eficiente y asequible. Sin embargo, una nueva prueba de estrés sugiere que podría haber mejorado notablemente con un cambio muy sencillo.
Según una prueba reciente, añadir una placa de cobre básica al sistema de refrigeración puede mejorar significativamente tanto la temperatura como el rendimiento. ¿Y lo mejor de todo? No se trata de una modificación compleja de ingeniería, sino de algo relativamente sencillo.
¿Qué está frenando el lanzamiento del MacBook Neo?
Al igual que el MacBook Air, el Neo funciona con un sistema de refrigeración totalmente pasivo. Por lo tanto, el diseño sin ventilador, que mantiene frío el chip A18 Pro, es parte del problema. No hay refrigeración activa para disipar el calor. Si bien se obtiene un dispositivo totalmente silencioso, delgado y ligero, y aún más eficiente en consumo de energía, la contrapartida es la limitación térmica.
Bajo cargas de trabajo sostenidas, el chip se calienta rápidamente, lo que obliga al sistema a reducir el rendimiento para mantenerse dentro de los límites de temperatura óptimos. Y esto es completamente evitable, como se muestra en un video de ETA Prime en YouTube.
Cómo mejorar el rendimiento del MacBook Neo
Al añadir una placa de cobre para mejorar la transferencia de calor, el MacBook Neo pudo distribuir el calor de manera más eficiente por todo el chasis. ¿El resultado?
- Temperaturas de funcionamiento más bajas
- Reducción de la aceleración
- Mejoras notables en el rendimiento (en porcentajes de dos dígitos)
En la práctica, esto supone una mejora significativa para un cambio de hardware tan pequeño.
Es probable que Apple haya omitido esto por diversas razones. Agregar materiales térmicos adicionales, como una placa de cobre, aumenta los costos de fabricación, afecta la disposición interna y potencialmente transfiere más calor a otros componentes.
Además, el MacBook Neo se posiciona como un MacBook de gama de entrada de $599, por lo que la compañía claramente prioriza la rentabilidad, la simplicidad, la duración de la batería y el funcionamiento silencioso. No está diseñado para cargas de trabajo exigentes, para lo cual están pensados los MacBook Air y MacBook Pro, que son más caros.
