La NASA tiene previsto lanzar el telescopio espacial Roman en septiembre, lo que supondrá un cambio enorme.

La NASA ahora tiene previsto lanzar el telescopio espacial Nancy Grace Roman a principios de septiembre de 2026, un plazo más corto que su compromiso anterior de lanzarlo a más tardar en mayo de 2027. Solo por eso, esta es una de las misiones más importantes de la agencia a las que habrá que prestar atención durante los próximos meses.

La razón es sencilla: Roman está diseñado para escanear vastas extensiones del cielo con una nítida visión infrarroja.

En lugar de centrarse exclusivamente en una pequeña zona a la vez, está diseñado para recopilar estudios amplios y profundos que puedan ayudar a los científicos a estudiar la energía oscura, la materia oscura, los exoplanetas, las galaxias y las estrellas a una escala difícil de igualar.

La NASA también espera que el telescopio genere un archivo de 20 000 terabytes durante su misión principal de cinco años. Se prevé que dicho archivo sirva de base para el estudio de 100 000 exoplanetas, cientos de millones de galaxias y miles de millones de estrellas, lo que explica por qué un lanzamiento anticipado es tan importante, más allá de las meras conversaciones sobre el calendario.

Un telescopio construido a escala

La mayor ventaja del telescopio Roman es su cobertura. La NASA afirma que combinará un amplio campo de visión con imágenes infrarrojas nítidas, lo que proporcionará a los astrónomos una herramienta capaz de explorar vastas áreas del espacio de manera más eficiente que los observatorios diseñados para campos de visión más reducidos.

Eso es importante porque la misión no fue diseñada para un solo tipo de ciencia. Si bien Roman fue concebida pensando en la energía oscura, la materia oscura y los exoplanetas, la NASA afirma que sus capacidades también deberían ayudar a los astrónomos a encontrar objetos inusuales y eventos raros que no se hayan observado antes.

Por qué les importará a los astrónomos

El valor a largo plazo de Roman probablemente resida tanto en los datos como en los primeros descubrimientos. Una misión que cartografía el cielo con tanta amplitud puede proporcionar a los investigadores un recurso compartido al que recurrirán durante años, utilizándolo para comparar observaciones, poner a prueba ideas y seleccionar objetivos prometedores para otros telescopios.

Eso le otorga a la misión influencia en toda la astronomía, no solo dentro de la NASA. Roman podría ayudar a definir qué temas estudiarán los científicos a continuación, que suele ser la forma en que un gran observatorio deja su huella más profunda.

Qué ver antes del despegue

Está previsto que el telescopio sea entregado al Centro Espacial Kennedy en junio y que su lanzamiento se realice a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Complejo de Lanzamiento 39A en Florida.

Tras el lanzamiento de Artemis II , el primer sobrevuelo lunar tripulado de la NASA en más de 50 años, el calendario acelerado de Roman se suma a un periodo de gran impulso para la agencia.

La NASA afirma que compartirá más detalles sobre la fecha de lanzamiento específica a medida que continúen los trabajos previos al lanzamiento, por lo que el próximo hito clave será si se mantiene el objetivo de principios de septiembre.