Controlar el nivel de azúcar en sangre varias veces al día es una de las partes más frustrantes de controlar la diabetes. Hay que pincharse el dedo, extraer sangre y repetir todo el proceso varias veces. Investigadores del MIT podrían haber encontrado la manera de que esto sea cosa del pasado.
Investigadores del MIT han desarrollado un dispositivo del tamaño de una caja de zapatos que puede medir los niveles de glucosa en sangre sin necesidad de agujas. Utiliza una técnica basada en la luz llamada espectroscopia Raman, que consiste en proyectar luz infrarroja cercana sobre la piel y analizar cómo interactúa esa luz con las moléculas de los tejidos.
El dispositivo detecta las señales de glucosa justo debajo de la superficie de la piel, sin necesidad de insertar cables ni pinchazos en los dedos.
¿Qué tan preciso es?
Resulta bastante preciso. En pruebas realizadas a un voluntario sano, el dispositivo arrojó lecturas que coincidían con las de los glucómetros comerciales que requieren un sensor insertado bajo la piel.
Las mediciones se tomaron cada 5 minutos durante un período de 4 horas, durante el cual el sujeto consumió 2 bebidas con glucosa para probar el dispositivo en un rango de niveles de azúcar en sangre.
Cada lectura tarda poco más de 30 segundos, lo cual es bastante rápido para un método no invasivo.
“Si logramos crear un monitor de glucosa no invasivo y de alta precisión, prácticamente todas las personas con diabetes se beneficiarán”, afirmó Jeon Woong Kang, científico investigador del MIT y autor principal del estudio.
Los investigadores también planean realizar un estudio más amplio el próximo año con personas con diabetes. Asimismo, están trabajando para garantizar mediciones precisas en diferentes tonos de piel, un paso importante antes de que este producto pueda comercializarse.
¿Habrá una versión portátil?
Sí, y antes de lo que imaginas. El equipo ya ha construido un prototipo más pequeño, del tamaño aproximado de un teléfono móvil, y actualmente lo está probando con voluntarios sanos y prediabéticos. El objetivo es reducirlo finalmente al tamaño de un reloj.
Si las pruebas resultan exitosas, pronto contaremos con un control preciso de la glucosa en sangre en sus relojes inteligentes, lo que supondrá una mejora revolucionaria para los pacientes diabéticos.
Y el MIT no está solo en esta lucha. Fabricantes de relojes inteligentes como Huawei están probando la detección del riesgo de diabetes en sus dispositivos. Esperamos que estos avances estén disponibles para el público lo antes posible, ya que realmente mejoran nuestra calidad de vida.
Aún es pronto, pero puede que la prueba del pinchazo en el dedo esté realmente en vías de desaparecer.
