Mercedes-Benz le ha dado un nuevo impulso al EQS, y no se trata de una simple actualización con un nuevo color. La berlina eléctrica renovada llega con una arquitectura rediseñada, una autonomía realmente impresionante y suficiente tecnología integrada como para que parezca un coche completamente distinto al que se lanzó en 2021.
¿Más de 900 km con una sola carga? ¡Sí, de verdad!
La cifra principal es difícil de ignorar. El nuevo EQS 450+ tiene una autonomía WLTP de 926 km, una mejora del 13 % respecto al modelo anterior, que ya era excelente. En términos prácticos, podrías viajar de Múnich a París o de Zúrich a Hamburgo con una sola carga sin esfuerzo ni prisas. Gran parte de esta mejora se debe a una nueva batería con una química de celdas actualizada, combinada con una arquitectura eléctrica de última generación. Mercedes también ha incorporado una caja de cambios de dos velocidades en el eje trasero, lo que ayuda a que la transmisión mantenga su eficiencia óptima en diferentes condiciones de conducción.
La carga se ha vuelto significativamente más rápida.
El nuevo EQS adopta una arquitectura de 800 voltios, lo que permite velocidades de carga de hasta 350 kW. A esa velocidad, se añaden unos 320 km de autonomía en aproximadamente 10 minutos. Si te encuentras en una estación de carga de 400 voltios, la batería se divide automáticamente para cargarse a hasta 175 kW, evitando así esperas innecesarias, independientemente de la infraestructura disponible. El frenado regenerativo también ha dado un gran paso adelante, con una potencia de recuperación que ahora alcanza los 385 kW. Esto supone una cantidad significativa de energía que se devuelve a la batería cada vez que se levanta el pie del acelerador.
Esta es, sin duda, la historia de ingeniería más interesante del nuevo EQS. Mercedes-Benz se convierte en el primer fabricante alemán en ofrecer dirección electrónica en un coche de producción en serie, una opción disponible pocos meses después de su lanzamiento. No existe conexión mecánica entre el volante y las ruedas delanteras. Todo se gestiona electrónicamente, lo que permite una sensación de dirección más precisa y ajustable que la que ofrece un sistema tradicional. Para una marca que registró la patente original del automóvil hace 140 años, se trata de una decisión audaz y apropiada.
El interior sigue siendo un escaparate tecnológico.
La pantalla MBUX Hyperscreen sigue siendo de serie, con más de 55 pulgadas de cristal continuo y tres pantallas integradas en una sola superficie sin juntas. El sistema ahora funciona con MB.OS, el nuevo sistema operativo propio de Mercedes que utiliza IA, gestiona las actualizaciones inalámbricas y se conecta a la infraestructura en la nube de Mercedes. El asistente virtual puede mantener conversaciones fluidas en lugar de limitarse a responder a comandos aislados, lo que lo acerca a una utilidad real. Los pasajeros traseros disponen de sus propias pantallas de 13,1 pulgadas y mandos a distancia MBUX portátiles para controlar el sistema de entretenimiento y las funciones del vehículo sin tener que inclinarse hacia adelante para acceder al salpicadero.
Más allá de las mejoras más importantes, Mercedes también ha prestado atención a los detalles. Los faros ahora proyectan un campo de luz un 40 % mayor que antes, consumiendo la mitad de energía. Las luces largas alcanzan los 600 metros de distancia. El filtro HEPA bloquea casi todas las partículas en suspensión. La suspensión utiliza una regulación de amortiguación basada en la nube que detecta los badenes y se ajusta en tiempo real para que el EQS los supere suavemente en lugar de golpearlos. Incluso cuenta con calefacción en los cinturones de seguridad de los asientos delanteros, que alcanza los 44 grados, una característica que parece innecesaria hasta que la pruebas en la primera mañana fría.
Un argumento más sólido que nunca.
Cuando el EQS se lanzó por primera vez, marcó la pauta en el segmento de las berlinas eléctricas de lujo. Unos años después, la competencia lo ha alcanzado considerablemente. Esta actualización parece ser la respuesta de Mercedes a esa situación, abordando los aspectos en los que el modelo original empezaba a mostrar signos de antigüedad, a la vez que refuerza lo que lo hacía especial. Si el precio lo justifica o no, es algo que deberá consultar con su asesor financiero, pero como obra de ingeniería, el nuevo EQS es sencillamente impecable.
