El Explorador de archivos de Windows 11 recibirá la corrección que debería haber recibido hace años.

Microsoft finalmente reconoce lo que muchos usuarios de Windows 11 han sentido durante años: el Explorador de archivos puede ser lento de maneras que un inicio más rápido por sí solo no solucionará.

La última explicación de Microsoft apunta a una mejora más amplia del rendimiento del Explorador de archivos de Windows 11, que incluye cambios destinados al comportamiento de inicio, la actividad del disco, los retrasos visuales y los bloqueos de las aplicaciones.

Eso importa porque el problema se hace evidente en el uso diario. La navegación por carpetas, las miniaturas, los menús contextuales y las pequeñas pausas pueden hacer que el administrador de archivos de Windows se sienta más pesado de lo que debería.

Por qué los arranques más rápidos siguen siendo insuficientes

La respuesta de Microsoft, que ha generado controversia hasta el momento, es la precarga del Explorador de archivos, que mantiene elementos clave de la aplicación listos antes de hacer clic en el icono. La ventaja es evidente: la ventana puede aparecer más rápido porque Windows ya ha realizado parte del trabajo en segundo plano.

Pero esa solución tiene sus límites. Según una prueba de Windows Latest , la precarga añade aproximadamente 35 MB de uso de RAM, lo cual no es mucho en un PC moderno, pero aun así alimenta las críticas de que Microsoft está gastando memoria para compensar la lentitud del código.

La debilidad se manifiesta tras abrir la aplicación. Las carpetas grandes aún pueden tardar en cargarse y los menús contextuales pueden presentar retrasos. La última respuesta de Microsoft es más significativa porque aborda el orden de inicio, el trabajo visual innecesario, las lecturas de disco y los bloqueos.

¿Qué cambia en el Explorador de archivos?

Tali Roth, jefa de producto de Windows Shell en Microsoft, describió el plan para el Explorador de archivos como un enfoque combinado, con mejoras de inicio y correcciones técnicas que avanzan en paralelo.

El equipo de Windows Shell se centra en los aspectos que los usuarios más notan. Está mejorando el orden de carga, eliminando animaciones adicionales y tareas innecesarias, reduciendo las lecturas de disco y minimizando los bloqueos en toda la aplicación.

Esos cambios afectarían a las partes del Explorador de archivos que la precarga no puede limpiar por sí sola. La verdadera mejora reside en un gestor de archivos que se abre rápidamente, carga las carpetas sin pausas innecesarias y mantiene las miniaturas y los menús en constante movimiento.

¿Qué ver a continuación?

Microsoft afirma que las optimizaciones del Explorador de archivos se implementarán gradualmente en los próximos meses, por lo que la verdadera prueba será si los usuarios habituales de Windows 11 notan la diferencia fuera de las versiones Insider.

Ya se aprecian los primeros indicios de progreso. Según se informa, las versiones recientes han mejorado la navegación, eliminado el destello brillante que podía aparecer en el modo oscuro y comenzado a reemplazar elementos antiguos del Explorador de archivos con una interfaz de usuario de Windows más moderna.

El lanzamiento generalizado no está especificado en el material original. Tras la implementación de las actualizaciones, observe el funcionamiento habitual: la carga de carpetas, la visualización de miniaturas, los menús contextuales y la capacidad de respuesta general. Es ahí donde Microsoft debe demostrar que el administrador de archivos de Windows 11 es realmente más rápido.