Un desarrollador ha creado un ordenador extraordinariamente delgado, casi del mismo tamaño y grosor que una tarjeta de crédito estándar, lo que podría abrir la puerta a una nueva categoría de dispositivos informáticos ultraportátiles.
El dispositivo experimental, denominado “Muxcard”, combina un microordenador totalmente funcional, conectividad inalámbrica, soporte NFC , sensores y una pantalla de tinta electrónica en un cuerpo de tan solo 1 mm de grosor, lo suficientemente delgado como para caber en una cartera normal junto con las tarjetas bancarias. El proyecto, creado por el usuario de GitHub “krauseler”, ha captado rápidamente la atención de la comunidad de creadores y entusiastas del hardware por llevar al límite las posibilidades físicas de la electrónica compacta.
Un pequeño ordenador diseñado para caber en tu cartera.
A pesar de su diseño compacto, la Muxcard incluye un hardware sorprendentemente potente. El dispositivo funciona con un microcontrolador ESP32-C3 e integra una pantalla flexible de tinta electrónica de 1,54 pulgadas, hardware NFC, un sensor de movimiento IMU, conectividad Bluetooth y Wi-Fi, y una batería de polímero de litio en miniatura.
El reto de ingeniería no consistía simplemente en reducir el tamaño de los componentes, sino en lograr que fueran lo suficientemente resistentes como para soportar la flexión y la presión cotidianas dentro de una cartera. Según los detalles del proyecto compartidos en línea, el creador utilizó placas de circuito impreso flexibles y separó cuidadosamente los componentes sensibles en "islas" conectadas mediante secciones resistentes a la flexión para reducir la tensión mecánica.
Uno de los mayores obstáculos fue integrar la pantalla de tinta electrónica en un dispositivo tan delgado. Al parecer, los conectores tradicionales eran demasiado voluminosos, lo que obligó al creador a soldar manualmente las conexiones directamente al cable flexible de la pantalla. La gestión de la energía también se convirtió en un gran desafío, ya que las baterías ultrafinas ofrecen una capacidad extremadamente limitada.
Por qué esto importa más allá de un proyecto de bricolaje
A primera vista, la Muxcard puede parecer un experimento de nicho para aficionados. Sin embargo, el proyecto refleja una tendencia más amplia hacia la informática invisible y ambiental : dispositivos cada vez más pequeños, delgados y perfectamente integrados en los objetos cotidianos.
El uso de una pantalla de tinta electrónica es especialmente importante porque consume muy poca energía al mostrar información estática, lo que permite que la tarjeta siga funcionando durante más tiempo a pesar de su pequeña batería. Su diseño de bajo consumo podría hacer que dispositivos como este sean adecuados para identificación segura, tarjetas de visita digitales, sistemas de autenticación de dos factores, pases para eventos o controles minimalistas para el hogar inteligente.
Para los consumidores, proyectos como la Muxcard ofrecen una visión de cómo los futuros dispositivos informáticos podrían evolucionar más allá de los teléfonos y los dispositivos portátiles, convirtiéndose en objetos que la gente ya lleva consigo a diario.
¿Qué sigue?
Muxcard sigue siendo un proyecto experimental de código abierto, no un producto comercial. Sin embargo, los archivos de hardware y el firmware ya se han publicado en línea para uso no comercial, lo que permite a desarrolladores y aficionados intentar crear sus propias versiones.
A medida que la electrónica flexible, las baterías delgadas y las pantallas de bajo consumo sigan mejorando, conceptos como la Muxcard podrían influir en las futuras identificaciones digitales, las herramientas de autenticación segura y los dispositivos informáticos ultraportátiles.
