Las lentes de contacto de última generación prometen un seguimiento ocular futurista sin necesidad de equipos costosos.

El seguimiento ocular siempre ha requerido hardware costoso, sensores infrarrojos y configuraciones controladas . Sin embargo, esto podría cambiar, ya que un nuevo sistema de lentes de contacto inteligentes busca ofrecer un seguimiento preciso utilizando las cámaras que ya usas a diario.

XPANCEO está desarrollando un diseño pasivo que incorpora patrones microscópicos en lentes de contacto, convirtiéndolas en marcadores ópticos legibles por las cámaras integradas de portátiles, teléfonos, coches y cascos. El cambio es sencillo. No se necesita hardware ni alimentación adicionales para que funcione.

En lugar de componentes electrónicos activos, la lente se basa en nanopatrones que se mueven con el ojo. Cámaras externas detectan esos movimientos y los traducen en la dirección de la mirada, con una precisión estimada de alrededor de 0,3 grados.

Cómo funciona realmente el seguimiento pasivo

Cada lente contiene dos rejillas ópticas ultrafinas separadas por un espacio microscópico. A medida que el ojo gira, las capas se desplazan y crean patrones de moiré cambiantes que las cámaras pueden detectar e interpretar.

El elemento de seguimiento es minúsculo, de aproximadamente 2,5 x 2,5 milímetros, y está integrado en un material blando compatible con la producción de lentes estándar. Esto sugiere que podría fabricarse a gran escala sin necesidad de reinventar el proceso de fabricación.

La mayoría de los sistemas actuales dependen de la iluminación infrarroja y del procesamiento constante, lo que aumenta el consumo de energía y puede presentar dificultades en condiciones de mucha luz. Este método evita estos problemas al basarse en la geometría óptica en lugar de la detección activa.

Por qué esto podría importar más allá de los dispositivos

Si funciona correctamente, el seguimiento ocular podría integrarse en dispositivos cotidianos sin aumentar el coste ni el tamaño. Las cámaras integradas podrían gestionar la detección de la mirada, permitiendo una interacción más natural con las pantallas.

Se podría navegar por las interfaces mirando en lugar de tocando la pantalla. En automóviles o entornos industriales, las cámaras existentes podrían monitorear la atención en tiempo real sin necesidad de equipos especializados.

También existe una perspectiva médica. Los movimientos oculares sutiles se utilizan como indicadores de afecciones como el Parkinson y el Alzheimer, y facilitar el acceso a este seguimiento podría ampliar la monitorización temprana, aunque aún se necesita una validación en el mundo real.

¿Qué ver a continuación?

El siguiente paso es demostrar que esto funciona fuera de entornos controlados. El rendimiento dependerá de la consistencia con la que los distintos dispositivos puedan interpretar esos patrones en diferentes condiciones de iluminación y uso diario.

Si se generaliza, los fabricantes podrán prescindir de añadir nuevos sensores, reduciendo costes y simplificando el diseño. Esto podría convertir el seguimiento ocular en una función estándar en dispositivos personales y vehículos.

Por ahora, se trata de una investigación en fase inicial, sin un cronograma ni precios definidos. Los indicadores clave a tener en cuenta son las pruebas en condiciones reales, la preparación para la fabricación y si las lentes pueden ofrecer un rendimiento constante sin sacrificar la comodidad ni la seguridad.